Fundación Sunt Lacrimae

Política de salvaguarda

Tu seguridad, nuestra misión.

La Fundación SUNT LACRIMAE promueve la dignidad de cada persona y trabaja por el bienestar y la seguridad de los más vulnerables de la sociedad.

La seguridad de las personas vulnerables es una prioridad para nosotros.

Por todo ello, adoptamos un enfoque coordinado para proteger a todas las personas vulnerables que pueden verse afectadas por nuestra actividad. Vivimos de acuerdo con esta política de salvaguarda, la defendemos en nuestras relaciones con terceros y esperamos que cualquier persona que se relacione con nosotros se atenga a estos principios.

¿Qué entendemos por personas vulnerables?
  • Menores de 18 años
  • Las personas mayores de 18 años que, por cualquier motivo (discapacidad, edad, enfermedad, contexto en el que se encuentra o como resultado de desigualdades sociales o de otro tipo), son o pueden ser incapaces de cuidarse o protegerse contra daños o explotación significativos.

Fundación SUNT LACRIMAE exige que, en toda nuestra actuación, se cumplan una serie de obligaciones destinadas a gestionar los posibles riesgos que puedan sufrir las personas vulnerables.

Para ello, nos hemos dotado de una política de salvaguarda que cumple con los requisitos que determinan las leyes civiles, la normativa propia de la Iglesia Católica, así como los estándares internacionales aplicables. Nuestra política de protección y salvaguarda se trabaja desde nuestra organización desde los cuatro estándares de Keeping Children Safe, reconocidos a nivel mundial.

Cada estándar describe los elementos clave que se deben desarrollar para mantener a las personas vulnerables a salvo y enumera los requisitos necesarios para cumplir con estos estándares, que hemos venido en denominar las 4P (Políticas, Personas, Procedimientos y Proactividad):

Nuestra política de salvaguarda

La Fundación SUNT LACRIMAE tiene una política que salvaguarda que describe detalladamente cómo nos comprometemos a prevenir y responder adecuadamente a los daños que puedan producirse a personas vulnerables. Nuestra política la puedes encontrar aquí.

  • Nuestro compromiso es la tolerancia cero hacia el abuso de cualquier tipo y estamos comprometidos a impedir que alguien pueda trabajar con personas vulnerables si esto plantea un riesgo inaceptable.
  • La política ha sido aprobada por el órgano de gobierno de la Fundación y se aplica a todo el personal, voluntarios, participantes de nuestras actividades y/o beneficiarios de la Fundación.
  • La dirección tiene la responsabilidad específica de supervisar la implementación de la política en la Fundación.
Personas

La Fundación SUNT LACRIMAE ha dado responsabilidades y capacitaciones claras a su personal y colaboradores y les apoya para que comprendan y actúen en consonancia con ellas. De forma particular:

  • Todas las personas vinculadas a la Fundación saben cómo proteger a las personas vulnerables y cómo desarrollar y mantener las actitudes, competencias y conocimientos necesarios para su protección.
  • Proporciona capacitación de salvaguarda para todo el personal, los contratistas, voluntarios, miembros del órgano de gobierno, etc.
  • Posee un código de conducta propio, unos valores y unas políticas estrictas en materia de protección de personas vulnerables y de reacción temprana ante posibles incidentes.
  • El proceso de selección y contratación de personal cuenta con fuertes medidas de protección organizacional.
  • Los contratos de trabajo y con voluntarios y otros colaboradores contienen disposiciones para el despido o suspensión para cualquier empleado/colaborador que incumpla la política de salvaguardia.
Procedimientos

La Fundación SUNT LACRIMAE ha creado un entorno seguro a través de la implementación de unos estrictos procedimientos que permiten al personal, voluntarios, órganos de gobierno, beneficiarios y otras personas informar sobre cualquier preocupación de salvaguarda y tomar las oportunas medidas a tiempo. Además:

  • La Fundación se compromete a velar para que las violaciones de las leyes civiles y canónicas se denuncien a las autoridades competentes.
  • Se llevarán a cabo de forma periódica una evaluación de riesgos de todas las actividades que desarrolla la Fundación para garantizar que los protocolos vigentes son suficientes para la salvaguarda de las personas vulnerables y para adaptarlos en caso de que requieran mejora.
  • La Fundación realiza periódicamente ejercicio de mapeo para reunir información sobre las modificaciones de las disposiciones legales y los estándares de protección de las personas vulnerables con tal de incorporarlas a sus procesos de funcionamiento.
  • Las medidas de protección son transversales a la Fundación de tal forma que son un elemento fundamental en todos los procesos y sistemas existentes (planificación estratégica, creación de presupuestos, contratación de personal, gestión de programas, monitoreo y evaluación, acuerdos con socios y benefactores, etc.)
  • La Fundación cuenta con un procedimiento de denuncia y respuesta a incidentes y preocupaciones que puedan surgir durante el desarrollo de las actividades de la Fundación (ver aquí).
Proactividad

La Fundación SUNT LACRIMAE supervisa y revisa activamente sus medidas de protección organizacional, haciendo públicos estos procesos y rindiendo cuentas de las actuaciones que lleva a cabo para la salvaguarda de las personas vulnerables. En particular:

  • Existe la figura de un Delegado de Salvaguarda (salvaguarda@deldoloralagracia.org) encargado del impulso, la formación, la implementación, la verificación, la revisión y la rendición de cuentas en la aplicación de las políticas de salvaguarda.
  • El personal de la Fundación con responsabilidades asignadas para la protección de personas vulnerables tiene acceso a asesoramiento en caso de que surjan problemas o incidentes y es capaz de ofrecer fuentes de apoyo para estas personas vulnerables y sus familias.
  • Hacer públicos, al menos una vez al año en el Informe Anual de la Fundación, los aspectos más relevantes en materia de salvaguarda de personas vulnerables.
  • Las políticas y procedimientos son revisados de forma regular y evaluados, al menos cada tres años.
Estamos aquí para ayudar

La Fundación SUNT LACRIMAE está haciendo todo lo posible para tratar de garantizar un entorno seguro para cualquier persona que se relacione con nosotros. Por esta razón estamos constantemente reevaluando nuestros procesos y nuestra actuación para mejorar en la consecución de esta finalidad. Estamos abiertos a cualquier aportación o propuesta de mejora que pueda ayudar a nuestra entidad.

Somos también conscientes de nuestras debilidades y que, en ocasiones, pueden producirse errores y fallos en nuestros sistemas de detección, por lo que abrimos esta vía de comunicación con cualquiera que desea denunciar, informar o poner en nuestro conocimiento cualquier hecho relevante. Toda información que recibamos será tratada conforme a los estándares de nuestra política de salvaguarda, garantizando la máxima protección de la persona que nos ha informado.

No lo dudes, si deseas más información al respecto o quieres que te ayudemos, ponte en contacto con nuestro equipo hoy mismo.